Los historiadores del Archipiélago tienen en esta revista un espacio para la divulgación de sus conocimientos como si fuera una devolución a la sociedad de algo que han recogido, estructurado y analizado para entregarlo convertido en Historia. Ese es el mayor interés de esta iniciativa y esperemos que se extienda el ejemplo entre los que pueden y desean seguir difundiendo nuestro pasado.
Ya que hablamos de paisajes y de espacios, el presente número quiere mostrar una óptica muy especial, cual es la incidencia que sobre el paisaje canario ha tenido la acción humana, sobre todo en los dos ecosistemas donde se han producido las transformaciones más sangrantes en el medio natural de las Islas: la laurisilva –que ha sufrido en algunas islas la total desaparición- y los campos de dunas que son objetivo de la presión urbanística por su atracción turística. Junto a esto se analiza la evolución del clima canario en el pasado y la incidencia del volcanismo en el paisaje. Vegetación, dunas, volcanes y clima conforman un paisaje que ha evolucionado en el tiempo y en cuya transformación no es ajena la actividad del hombre y la mujer de Canarias


